Sobre la ingenuidad, la falsedad, y la risa.
Estas tres palabras pueden formar un círculo de sobras conocido. Es la tríada de la picaresca: el ingénuo, la mentira en trámite, y el pícaro de la historia que vende a dos reales, y además regala mantas.En este juego las fuerzas han de estar equilibradas si esperamos que se produzca el portentoso milagro, un ingenuo muy ingénuo, una mentira no muy gruesa, y un soberbio pícaro . Es la proporción aúrea del corrillo trilero. Aunque, como en cualquier receta de cocina puede funcionar con otras proporciones: vamos a ser exquisitos en la coción y en las medidas.
Todo esto no tiene gracia sin el público correspondiente, y aquí si que encontramos de todo; tenemos al gancho, al que mira y no ve nada, al que mira y cree que ve, al que lo ve todo y no dice nada, además de un sinfín de tipos que configuran el resto del escenario. Es la guarnición de este exquisito plato.
Recomiendo sinceramente, el participar, preferiblemente como guarnición, en uno de estos castizos juegos en los que el as, o la bolita quedan ocultos a conveniencia del trilero. En el trile se concentran la mayor cantidad por metro cuadrado de sensaciones y anhelos. Para que la experiencia sea plena, se ha de entrar serenamente, sin prisas. dejándose llevar.
En este ambiente acalorado, los resultados emocionales varían en un espectro digno de una tesis doctoral.
Yo siempre salí de estas timbas con la sonrisa puesta.
Se puede leer en la prensa electrónica : "Como era de prever, el PSOE no ha recibido bien la noticia de que José María Aznar sea el presidente de honor del PP". Pues mira por donde que no le tiene que parecer ni bien ni mal, "Cada uno en su casa y Dios en la de todos". Claro que a estos del PSOE, lo de las reformas se les ha subido a la cabeza, y entre demolición y arrebato, ya no atienden ni al sabio refranero español, claro, ahora ya tienen un poco de catalanes, un poco de vascos, ...